Nos es grato compartir con vosotros el reciente artículo publicado por el Diario Córdoba, donde se nos señala como un modelo de éxito en nuestra provincia y nosotros extendemos a los territorios donde estamos implantados, resto de Andalucia, Extremadura y Castilla la Mancha.
Queremos aprovechar esta mención para recordar que los verdaderos responsables de este hecho sois vosotros, nuestros socios y clientes. Vuestra fidelidad y exigencia nos impulsan a mejorar cada día y son la base de los logros que hoy celebra la prensa.
Gracias por caminar a nuestro lado y por hacer que este proyecto sea una realidad consolidada, con un futuro muy prometedor a vuestro lado.

Un modelo de éxito cordobés
En estos tiempos tan convulsos para el comercio de cercanía, en el que las grandes plataformas se abren paso y las empresas distribuidoras acaparan cada vez más a través de diferentes fórmulas, produce cierto regocijo caminar por ciudades como Córdoba o nuestros pueblos y comprobar cómo una de nuestras grandes marcas continúa afianzándose.
Me refiero a Alsara, esa gran cooperativa que recientemente ha cumplido 60 años de historia, de éxito y de crecimiento. Surgió en la década de los 60 del pasado siglo por la inquietud de un pequeño grupo de comerciantes de Córdoba, que se unieron para centralizar sus compras, obtener mejores precios con los proveedores y así ofrecer un mejor servicio y surtido a sus clientes. De ahí nació la Cooperativa de Detallistas de Alimentación San Rafael (Alsara) y que bajo la dirección de Juan García Baena experimentó su expansión y modernización.
Han pasado seis décadas desde aquel germen, marcadas por cambios abruptos, pero con el mismo espíritu de proximidad hacia el cliente y de defensa a ultranza de los pequeños emprendedores. Hoy, Alsara mantiene esa antorcha con firmeza bajo la dirección de Sandra García, a la cabeza de una compañía que ha sabido evolucionar sin perder el pulso con la realidad.
Alsara se ha convertido en un gran grupo cooperativo. Pero, además, es un compromiso con el entorno, con la vida que palpita en cada barrio, en cada casco histórico y en cada núcleo de población que lucha por seguir vivo. En una época en la que hablar de ruralidad parece casi una rareza, este proyecto ha apostado sin estridencias por reforzar la cercanía, la relación personal, la confianza y un sentido de la pertenencia al territorio irrenunciable.
En la Federación Provincial del Comercio, Comercio Córdoba, conocemos bien la filosofía de este grupo empresarial, entre otras cosas porque Alsara siempre ha estado muy ligada a nuestro colectivo, es un miembro activo y ha impulsado que los miles de comercios que conforman el tejido económico de la provincia tengan futuro.
Doy fe de que para Alsara pertenecer a Comercio Córdoba no fue nunca un gesto protocolario, sino que desde nuestros inicios quiso situarse en la primera línea para defender el comercio tradicional, pero también la modernidad y la competitividad en un mercado global que amenaza con devorar cualquier singularidad. La trayectoria de Alsara es admirable porque ha conjugado esa mirada amplia con el cuidado minucioso de lo cotidiano. Cuando muchos temen asomarse a la periferia por miedo a la baja rentabilidad, esta cooperativa ha tenido la valentía de plantar sus banderas en entornos rurales, contribuyendo con ello a fijar población y a dinamizar economías que, sin impulso y riesgo, corren el peligro de languidecer. No es un gesto menor, sino un acto de responsabilidad social, una respuesta firme al desafío demográfico que amenaza a tantos municipios.
Esa filosofía de tradición e innovación se ha mantenido bajo el liderazgo de Sandra García, quien ha recogido el testigo y lo ha llevado más allá de la mera continuidad, aportando una visión fresca que consolida lo aprendido, hasta alcanzar más de un millar puntos de venta en distintos territorios.
Desde Comercio Córdoba entendemos que nuestra actividad de proximidad va más allá del hecho de comprar en el barrio; es sostener una red de relaciones humanas, de confianza, de empleo, de economía circular. Cada vez que un cliente entra en nuestros establecimientos, no compra solo un producto, sino que reafirma un vínculo social, refuerza un valor que nos define como comunidad.
Ahora que todas las estadísticas nos recuerdan que la supervivencia del pequeño comercio pasa por las estrategias colectivas, por la modernización y la adaptación, empresas como Alsara demuestran que todo ello puede y debe ir acompañado de una sensibilidad humana irrenunciable.
Reconocer la labor de quienes apuestan por lo cercano es justo, no un simple gesto ornamental o una loa puntual. También significa una llamada de atención para que quienes diseñan las políticas económicas y urbanas no nos olviden. Alsara es un ejemplo de éxito empresarial que nos enorgullece y que supone un estímulo para quienes cada día levantamos nuestras persianas.
*Presidente de la Federación Provincial del Comercio (Comercio Córdoba), vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO) y presidente de la Confederación Comercio Andalucía
FUENTE: DIARIO CORDOBA







